Maria Luisa Anido

María Luisa Anido González, nace el 26 de Enero de 1907 en MOrón, provincia de Buenos Aires, Argentina, y fallece en 1996 en la cuidad de Tarragona, donde reposan sus restos.

Mimita, sobrenombre cariñoso por el que fue siempre conocida por sus familiares y amigos, se inicia en el estudio de la guiatrra desde muy temprana edad bajo la tutela de sus padres Juan Carlos y Betilda, quienes le procuraron un entorno familiar que vino a determinar su gran pasión por la guitarra.

María Luisa Anido contaba en vida cómo influyó su padre sobre ella, cómo fué su guía en sus primeros pasos artísticos. Él la acompañó en sus primeras giras nacionales e internacionales y sobre todo a él se debió que, en numerosas ocasiones en aquellos años tiernos de la infancia, conociera a guitarristas de la talla de Emikio Pujol, Regino Sainz de la Maza, Miguel Llobet, Josefina Robledo, etc. Domingo Prat, prestigioso guiatrrista y pedagogo catalán, se convierte en 1914 en profesor y tutor artístico de la pequeña Mimita, quie participaba, gracias a su maestro, en varias audiciones musicales (1916-18), suscitando encendidos elogios y adminarción crítica.

Como muestra de la adoración de siente por Mimita, su padre adquiere para ella en España la famosa guitarra Torres que había sido propiedad de Francisco Tárrega. Con sólo 11 años debuta con su Torre como concertista en el Salón “La Argentina” de Buenos Aires, foro destinado a los más ilustres guitarristas de la época. Es por entonces cuando María Luisa inicia su primera gira por varios lugares de Argentina; gira que se repetirá y ampliará en años posteriores.

Miguel Llobet, quien sucede a Domingo Prat en la tutela artística de Mimita ((1919), escribe refiriéndose a María Luisa Anido: ” … en cuanto a su técnica, no sólo es insuperable, sino que en muchos aspectos supera todo lo imaginable”. llobet goza por entonces de merecida fama como maestro de la guitarra; escucha a la joven guitarrista y queda vivamente impresionado, aceptando de buen grado ser su maestro. De esté modo surgirá el dúo Anido – Llobet, considerado como el primer dúo de guiatrras del siglo XX. “Desde entonces, -dice Cristina Cid, discípula y biógrafa de Mimita – la depurada técnica de esta artista va en constante perfeccionamiento y María Luisa se convierte en la más grande de las solistas argentinas y la más famosa guitarrista del mundo”.

En 1933 fallece su padre, fiel compañero de viajes, y tras su sentida muerte cambia el concertismo por la docencia. A lo largo de más de una década imaprte clases privadas y ocupa la cátedra de guitarra en el Conservatorio Nacional de Música de Buenos Aires simultáneamente con la del Instituto de Música de la Facultad de Artes en la Universidad Nacional del Litoral de Rosario.
Durante este periodo elaboró la mayor parte de su obra como compositora. Pese a ser conocida munidalmente como concertista e intérprete siempre sintió pasión por la composición, labora que merecerá un capítulo aparte.

La muerte de su madre en 1950 le hace delegar sus cátedras y decide volver al mundo del concierto iniciando, tras varios recitales en Argentina, una larga serie de giras fuera de su país. Ofrece conciertos en numerosas cuidades de Brasil en 1951, y al año siguiente en Europa, donde es admirada tanto por el público como por la crítica especializada por su prodigiosa técnica y su refinada y profunda musicalidad.  Actúa en los mejores escenarios de Inglaterra, Austria, Italia y Francia. Seguidamente recorre con su guitarra Brasil y Argentina, y repite la gira por Europa. Su agenda para el año 1954 es un buen ejemplo del ritmo desenfrenado de conciertos que realiza María Luisa Anido debido a su bien merecida fama como Primera Dama de la Guitarra.

En su primera gira por Japón llega a dar, en el plazo de 15 días, sendos recitales en Tokio, Sapporo y otras ciudades, realiza varias grabaciones para radio y televisión e imparte cursos de guitarra, llegando su fama a tal punto que es homenajeada en el mismísimo parlamente japonés. Dentro del mismo año actúa en Itali, Buenos Aires y Brasil.

Tras recorrer Uruguay durante 1955, al año siguiente actuará en numerosas e importantes cuidades de Italia, Austria y Rusia, recibiendo elogiosas críticas que elevan a María Luisa Anido hasta la cumbre del concertismo guitarrístico.

“De regreso a Argentina, el mismo año, actúa en el Teatro Colón y en el Teatro Odeón, de Buenos Aires. María Luisa interpretó por primera vez en su país el Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, con la Orquetsa Sinfónica Nacional dirigida por el Maestro Juan José Castro” cita, en sus apuntes biográficos, Cristina Cid. En 1957 y en años sucesivos reanuda sus conciertos por países de Europa y América Latina: Italia, Argentina, Venezuela, Costa Rica y Méjico.

Desde que iniciara sus conciertos el mundo se hizo pequeño para la “pequeña” Mimita; pero la realidad es que la gran Mimita continúa en 1965 su actividad pedagógica y concertística con nuevos destinos como Filipinas; en 1966 actuará en Japón, en la distante Costa Rica y regresará a Argentina. Años más tarde vuelve a sus clases en el Conservatorio “Manuel de Falla” de Buenos Aires (“¡Cómo me apasiona la enseñanza …!” decía, frecuentemente en sus conversaciones). Ya en 1971 realiza una nueva gira por Japón, graba en Tokio y ofrece conciertos en Macao y Filipinas. De vuelta en Argentina ofrece nuevos conciertos de cuyo éxito de hace cumplido eco la prensa especializada.

” … el año 1976, hastiada de tantos golpes de estado – escibe ella misma – decido abandonar mi querida patria, mis bienes y amistades, para ¡empezar de nuevo! mi vida en Barcelona”.Tras varios conciertos en Suiza, Alemania y España se instala temporalmente en Mallorca. En 1977 hace una gira por España, Alemania Suiza e Italia. Graba varias audiciones para la radio en Madrid y un disco. Da un concierto en el Palau de la Música, corazón musical de Barcelona, en homenaje a Miquel Llobet. El Diario “La Prensa” publica: ” … si hubiéramos de sintetizar el arte de María Luisa Anido en dos palabras, diríamos que es poesía pura.”

María Luisa Anido fija su residencia en Barcelona en 1978 donde compagina su labor concertística con la docente.

Ferrán Rodríguez de Aróstegui, en su trabajo biográfico Una guitarrista universal : María Luisa Anido,  extrae del programa del concierto en Arthez – de Beárn, Farncia, el siguiente comentario: ” …María Luisa Anido es a la guitarra lo que Yehundi Menuhin es al violín y Lily Laskine es al arpa”

En los siguientes años destacan sus conciertos en Tarragona (homenaje a Eduardo Sainz de la Maza) y varios conciertos en Italia y Francia, aunque dedica su tiempo principalmente a la docencia. Tal y como nos dice el citado documento, en el año 1987 regresa a Argentina. El concierto homenaje, que intertpreta María Esther Guzmán, es organizado por el Conservatorio Profesional de Música de Tarragona. “Todos me preguntaban si ese viaje no preanuncia la vuelta definitiva.  No lo sé. Siempre fuí viajera; un día aquí, otro allí. Soy ave de paso, y es que en el fondo no estoy anclada a ningún sitio, sólo a esa vieja madera de seis cuerdas”, palabras que reflejan la sencillez de espíritu de la “pequeña” gran Mimita. 

Tras varios meses de estancia en Argentina, después de un emotivo homenjae y de ser nombrada “Cuidadana Ilustre de Morón”, viaja a Cuba donde se le ofrece la cátedra del Instituto Superior de Arte y es nombrada doctor “honoris causa” por la Universidad de la Habana.

Ya con 83 años vuelve a su querida Barcelona, donde continúa ejerciendo su vocación pedagógica: impartiendo clases a alumnos y asesorando profesores. En 1993 viaja en calidad de invitada al Festival de Guitarra de Chile y seguidamente a Argentina, donde recibe nuevamente un homenaje en el Teatro San Martín de Buenos Aires.

En Enero de 1995 se celebra el Primer Concurso de Guitarra María Luisa Anido, al que asiste como invitada de honor. Sus útimos años transcurren en Tarragona, rodeada de sus alumnos, amigos y admiradores, de los que recibe repetidos homenajes, y a los que “abandona” tras su sentido fallecimiento el 4 de Junio de 1996.